La riqueza de una villa, devenida en luxury refugio, apuesta a la creatividad familiar para seducir a los más pequeños huéspedes.

Fiesole se encuentra a 8 km. de  Florencia. Fue probablemente fundada en el siglo VIII a. C. por los etruscos. En el siglo XIV, Boccaccio, un narrador italiano escribió un famoso conjunto de historias conocido como “El Decamerón” en estas colinas. La Villa San Michele comenzó su vida en el siglo XV como un monasterio franciscano, con un impresionante diseño de fachada atribuido a Miguel Ángel. Desde allí realizó sus primeros ejercicios de vuelo Leonardo Da Vinci. Hoy es uno de los retiros más bellos e icónicos de Europa. Con vistas panorámicas inigualables sobre Florencia y el valle de Arno, junto con un restaurante con frescos de clase mundial y cuidados jardines italianos.

Reconvertida en hotel, mantiene la estructura de monasterio, con celdas que se transformaron pequeñas villas privadas, donde los espacios abundan, la quietud monacal se mantiene y las experiencias incluyen búsqeda de bayas, cultivo de olivo, cocina típica familiar y el Chianti Sculpture Park en el pequeño pueblo de Pievasciata. Conducir a través de suaves colinas, viñedos y olivares, pasando por granjas de piedra y altos cipreses, antes de bajar a un camino blanco, sin pavimentar, característico de la región. Allí se llega al país de las maravillas de Piero y Rosalba Giadrossi, un encantador sendero de esculturas de 1 km que serpentea a través de un robledal. Entre las sorpresas cercanas se encuentra el Castello di Brolio, la bodega más antigua de Italia.

Rodar en blanco y negro

Ape Calessino Tour es una oportunidad única de disfrutar de un entretenido recorrido en este vehículo vintage. Saliendo de Belmond Villa San Michele y dejando que el conductor guíe por el campo encantador de la Toscana, alrededor de Fiesole o por el emocionante centro de Florencia. Puede tener un máximo de 3 pasajeros a bordo, y cuenta con una pequeña cubierta en caso de lluvia o sol fuerte.

Si el recorrido es por el campo, en un tour con la melodía de las suaves colinas y se descubren los rincones secretos alrededor de los muchos viñedos, pequeñas bodegas locales, productores de aceite y miel, para deleitarse a gusto en un ambiente amistoso.

Si la opción es la ciudad de Florencia, es una oportunidad perfecta para explorar las muchas calles y plazas que los coches no pueden alcanzar. El tour podría terminar a la hora del almuerzo en una típica trattoria florentina.

Tejiendo rutas

Ubicado a medio camino entre Florencia y Siena, Chianti Cashmere Goat Farm es administrado por la estadounidense Nora Kravis, que abandonó Long Island, Nueva York, hace más de 30 años, para emigrar a Italia y entrenar caballos. Hoy Nora tiene más de 200 hermosas.

cabras de cachemira, todas con nombre y amadas en la granja.

La visita propone un día fuera en familia en la granja. Conocer y acariciar a los animales, aprendiendo cómo ese valorado tejido se hace a mano y entendiendo todo el proceso de creación.

Una visita aquí es en parte un viaje atrás en el tiempo, pero también un vistazo a un futuro sostenible.

También es posible reservar su lugar para un almuerzo genuino, junto con los agricultores.

A remo por el renacimiento

Ni la locura artística de Miguel Angel hubiera soñado con la posibilidad de navegar por el río Arno a bordo de un bote de rafting, desde el centro de la ciudad y llegando exactamente a otro lugar,

Se puede disfrutar del viaje compartiendo la experiencia con otros pasajeros, o se puede reservarlo para una excursión privada de grupo familiar.   Un aperitivo chispeante siempre está disponible para consumir, durante el viaje o justo al terminar el recorrido.

Si el clima es bueno, esta es una forma realmente entretenida y diferente de disfrutar la belleza de Florencia, desde un punto de vista diferente.