El primer rastro de la presencia japonesa en Argentina data de 1597, cuando un ciudadano nipón reclamó en Córdoba por su posible situación de esclavitud.
Desde entonces, fascinación y misterio han cobijado cientos de expresiones artíticas de todo tipo. Se han integrado al ser local y lo han modificado.
El japonismo surgió en el siglo XV conceptualizando la influencia del arte nipón en artistas occidentales.

“El cajón de sastre en Japón es un modo poético de señalar el destino de todo aquello que no cuaja en otro sitio- indica la artista-. Esta muestra es un primer acercamiento a la presencia local de la cultura nipona que atraviesa en todas sus disciplinas a la vida argentina”.

Aquí, entonces, “Cajón de sastre en el fin del mundo” 世界の果てのごちゃまぜ箱, con imaginación poética, rescata presencias desapercibidas para el vulgo. Vistas y no miradas. Sutilmente orientales y profundamente filosóficas. Asimetrías en equilibrio que relatan experiencias trascendentales. Una imagen es una historia.